La función de
sujeto solo puede ser desempeñada por sustantivos o unidades sustantivadas.
Son de categoría
sustantiva los nombres propios (Juan
come) y comunes (la mujer cocina),
los pronombres personales tónicos (yo
voy, tú te quedas, él lo dice…), los demostrativos (esta no sirve, aquella sí) los numerales (uno se durmió, tres se marcharon). También los indefinidos
alguien, nadie, algo y nada (nadie llamó,
algo pasa), y los pronombres interrogativos (¿qué te gusta?, ¿quién vino?).
Los verbos en
infinitivo también pueden realizar las mismas funciones que un sustantivo: me gusta cocinar, no le importa mentir, solo
quiere viajar.
Oraciones que funcionan como sujeto
Las oraciones
solo pueden cumplir la función de sujeto si son sustantivadas con las
conjunciones que, si o los relativos interrogativos qué, quién y
cuál:
No me gusta que habléis.
Solo me interesa si saben leer.
No se sabe cuáles le gustan.
Adjetivos calificativos, posesivos y
ordinales
Estas categorías de palabras quedan sustantivadas con la ayuda de un artículo o de un
demostrativo:
La camisa blanca me gusta más. La blanca
me gusta más.
Mi casa tiene grandes ventanas. La mía
tiene grandes ventanas.
Ganará el equipo azul. Ganará el azul.
El artículo y los
demostrativos capacitan a cualquier unidad previamente adjetivada por una
preposición:
La casa de ahí. La de ahí es blanca.
Esos chicos de pelo largo. Esos de pelo
largo quieren llamar la atención.
El cierre del pantalón. El del tuyo está
roto.








