viernes, 26 de julio de 2013

Qué palabras pueden funcionar como sujeto


La función de sujeto solo puede ser desempeñada por sustantivos o unidades sustantivadas.

Son de categoría sustantiva los nombres propios (Juan come) y comunes (la mujer cocina), los pronombres personales tónicos (yo voy, tú te quedas, él lo dice…), los demostrativos (esta no sirve, aquella sí) los numerales (uno se durmió, tres se marcharon). También los indefinidos alguien, nadie, algo y nada (nadie llamó, algo pasa), y los pronombres interrogativos (¿qué te gusta?, ¿quién vino?).
Los verbos en infinitivo también pueden realizar las mismas funciones que un sustantivo: me gusta cocinar, no le importa mentir, solo quiere viajar.

Oraciones que funcionan como sujeto
Las oraciones solo pueden cumplir la función de sujeto si son sustantivadas con las conjunciones que, si o los relativos interrogativos qué, quién y cuál:

No me gusta que habléis.
Solo me interesa si saben leer.
No se sabe cuáles le gustan.

Adjetivos calificativos, posesivos y ordinales
Estas categorías de palabras quedan sustantivadas con la ayuda de un artículo o de un demostrativo:

La camisa blanca me gusta más. La blanca me gusta más.
Mi casa tiene grandes ventanas. La mía tiene grandes ventanas.
Ganará el equipo azul. Ganará el azul.

El artículo y los demostrativos capacitan a cualquier unidad previamente adjetivada por una preposición:

La casa de ahí. La de ahí es blanca.
Esos chicos de pelo largo. Esos de pelo largo quieren llamar la atención.
El cierre del pantalón. El del tuyo está roto.

miércoles, 24 de julio de 2013

Los cuantificadores mucho, poco, bastante y demasiado


Estos cuantificadores indefinidos indican una cantidad imprecisa de aquello que nombra el sustantivo al que se refieren. Deben concordar con el sustantivo, tanto cuando funcionan como adjetivos como si lo hacen como pronombres:

¿Había muchos niños? Había bastantes.
¿Bebiste demasiada agua? Creo que bebí demasiada.
Necesito pocas cosas, muy pocas.

El orden sustantivo-cuantificador
Algunas veces, cuando se presenta un sustantivo y alguno de los cuantificadores, puede alterarse el orden normal de los componentes. Esto sucede cuando se quiere resaltar lo indicado por el sustantivo, para lo cual este se coloca delante del verbo presentándolo como el tema principal, mientras que el cuantificador queda detrás formando parte del predicado:

Había pocas mujeres. Mujeres, había pocas.
Tomaron bastantes cervezas. Cervezas, tomaron bastantes.
No sentí mucho miedo. Miedo, no sentí mucho.
Como demasiadas peras. Peras, como demasiadas.
Tenían mucho dinero. Dinero, tenían mucho.

Sin embargo, este orden solo se puede cambiar cuando cumplen las funciones de sujeto, atributo o complemento directo.

lunes, 22 de julio de 2013

El adjetivo indefinido cierto, cierta, ciertos, ciertas


Cierto (y sus variaciones cierta, ciertas, ciertos) es un adjetivo cuyo valor característico es el de indefinición respecto de la cualidad o la cantidad del sustantivo al que acompaña, pero también se usa como adjetivo calificativo con un significado contrario:

Es calificativo cuando va detrás del sustantivo y significa “verdadero, seguro, indudable”, e indefinido cuando va antepuesto y su significado “es vago, sujeto a incertidumbre”:

Tenemos noticias ciertas sobre ese tema.
Tenemos ciertas noticias sobre ese tema.

Existen pruebas ciertas contra el acusado.
Existen ciertas pruebas contra el acusado.

Cierto  es un adjetivo que hace referencia a la clase de objetos referidos por el sustantivo al que acompaña eludiendo concretarlos. Así por ejemplo, en oraciones como las siguientes:

1) Ciertas canciones no son muy recomendables.
2) Le pidió cierta cantidad de dinero.

en 1) se evita señalar la clase concreta de canciones no recomendables y en b), la cantidad de dinero. Esa indeterminación es intencionada por parte del hablante, pues, al mismo tiempo que da noticia de su existencia, no quiere decir más de su referencia concreta.

jueves, 18 de julio de 2013

Tipos de gramáticas: teóricas, descriptivas, normativas, históricas y comparadas


La gramática, para la mayoría de las personas, tiene relación con lo aprendido en la escuela: reglas de ortografía, verbos, clasificación de los adjetivos, etc. Estos son los conceptos que se enseñan en la gramática pedagógica (la que se da en las escuelas); sin embargo, no hay una sola gramática, sino que hay distintos modos de enfocar la gramática de una lengua.

Gramáticas teóricas
Generalmente están constituidas por el trabajo de científicos de las ciencias del lenguaje y están dirigidas a otros lingüistas y gramáticos, a lectores especializados, y no al público en general.

Gramáticas descriptivas
Realizan la clasificación de las palabras, sus clases, funciones y características. También describen cómo se relacionan las palabras unas con otras para constituir construcciones y oraciones. Establecen, por ejemplo, que en español los adjetivos pueden colocarse antes o después del sustantivo; mientras que en otras lenguas no.
Estas gramáticas descriptivas pueden estar dirigidas a especialistas, como las gramáticas teóricas, a estudiantes, o al público en general.

Gramáticas normativas
Tratan de establecer las normas por las cuales algunos usos son correctos y otros no. Establecen qué palabras u oraciones están bien formadas, qué palabras están bien escritas o acentuadas o pronunciadas, según las reglas de una lengua. Estas gramáticas explican, por ejemplo, que la palabra primero pierde la o delante de un sustantivo masculino.
Algunas de las gramáticas normativas pueden estar dirigidas a especialistas y otras, al público en general, como la que publica la Real Academia Española.

Diferencia entre gramática descriptiva y gramática normativa
La descriptiva se ocupa de categorizar y mostrar las características del sistema lingüístico; mientras que la normativa se preocupa por el uso correcto del lenguaje según las reglas que describe la gramática descriptiva.

Gramáticas históricas
Se ocupan del estudio de los cambios que se produjeron en el significado de las palabras, en su formación y en la formación de las oraciones de una lengua a través del tiempo.

Gramáticas comparadas
Establecen los contrastes y semejanzas entre dos o más lenguas con respecto a las formas gramaticales, el significado de las palabras y la pronunciación.

miércoles, 17 de julio de 2013

Uso y funciones de un, uno, unos y unas



  • Uno, una, unos y unas también pueden ser pronombres.

Uno  concuerda siempre en género y número con el sustantivo al que se refiere: un árbol, una mesa, unos apuntes, unas sillas. Tiene una forma apocopada (un),  la cual funciona como adjetivo ya que se debe anteponer a un sustantivo masculino singular; no puede aparecer solo como pronombre porque es forma átona: necesito un consejo, un largo viaje y un gran descanso.

La forma uno  sí se puede emplear sola como pronombre y en algunos casos da lugar a distintos significados: un cocido (tipo de comida), uno cocido (algo hervido en agua); un lavado (acción o resultado de lavar), uno lavado (algo o alguien que se ha sometido a un lavado).

Este indefinido tiene la particularidad de hacer que los sustantivos medibles se vuelvan contables, pues de referirse a una materia extensa, el mismo sustantivo pasa a nombrar algo que se puede contar:
Falta agua > Falta un agua.
Le salió pelo > Le salió un pelo.
Tomó vino > Tomó tres vinos.

Las formas plurales unos  y unas  no se pueden utilizar como pronombres cuando aluden a una pequeña cantidad de algo; en esos casos se utiliza algunos o algunas:  tenía varias fichas y le di algunas.

martes, 16 de julio de 2013

Uso de “de que” después de los verbos intransitivos


Los verbos transitivos son aquellos que tienen objeto directo. El objeto directo se reconoce preguntando qué: Los padres les dijeron (¿qué les dijeron?) que no podían ir al parque. En cambio, los verbos intransitivos son los que no tienen objeto directo, por lo cual no hay una pregunta qué: Los padres hablaron; pero sí puede haber un objeto preposicional, es decir, aquel que comienza con una preposición: Los padres hablaron desde el día anterior; hasta el cansancio, para convencerlos, de más…

Cuando el verbo es intransitivo, la preposición de puede anteponerse al objeto preposicional:
La casa carece de grandes ventanas.
El jefe habló de sus hijos.
Los gobernantes están seguros de ganar en las próximas elecciones.
En estas oraciones es imposible eliminar el de; sin embargo, en los ejemplos siguientes se pretende no cometer dequeísmo al eliminar la preposición de que sí es necesaria:

El jefe habló de que sus hijos eran todos profesionales.
Los gobernantes están seguros de que ganarán en las próximas elecciones.
Aquí se trata de verbos intransitivos que se complementan con objeto preposicional (justamente llamado de este modo porque lleva preposición).

Hay casos en que el uso o no de preposición conlleva un cambio de significado. 
Por ejemplo:
Debe de tener veinte años, con preposición de, significa que se está calculando, haciendo una hipótesis acerca de la edad.
Debe tener veinte años, sin preposición de, expresa una condición o un requisito.

jueves, 11 de julio de 2013

Verbos pronominales, reflexivos y recíprocos: cómo reconocerlos


Se llaman verbos pronominales los que van unidos en su conjugación a un pronombre reflexivo átono (me, te, se, nos, os, se): casarse, arrepentirse, marearse, asombrarse. El sujeto concuerda en número y persona con el pronombre átono (yo me caso, tú te arrepientes).

Los verbos pronominales pueden ser:

Verbos exclusivamente pronominales
Son los verbos que se usan obligatoriamente con un pronombre átono: arrepentirse, adueñarse, antojarse, dignarse, quejarse, jactarse, suicidarse (no se puede decir yo quejo, tú arrepientes). Este pronombre no es reflexivo, ya que no se refieren a una acción que vuelve sobre sí misma, sino que forma parte del verbo; no es un complemento como sucede en los verbos reflexivos.

Verbos exclusivamente reflexivos
Son aquellos verbos cuya acción recae directamente sobre el sujeto que la ejecuta: peinarse, lavarse, ducharse. Son verbos transitivos; el objeto y el sujeto son la misma cosa: yo me peino, él se lava. Para reconocer si ese se es reflexivo, hay que agregar al final de la oración a sí mismo. Si el significado de la oración no cambia, el se es reflexivo.

Verbos recíprocos
La acción de estos verbos es realizada por dos o más personas, de modo que ejercen una acción sobre los otros y al mismo tiempo reciben de ellos la acción. Es por esto que los verbos recíprocos se pueden conjugar solamente con las personas del plural: nos llamamos por teléfono, los amigos se saludan, no se dirigieron más la palabra. Para saber si este se es recíproco basta agregar al final de la oración expresiones como recíprocamente, mutuamente, los dos, el uno al otro, entre sí.

Verbos que se pueden usar en forma pronominal
Son verbos que generalmente cuando cambian la forma no pronominal a pronominal conllevan un cambio de significado: ir/irse, cerrar/cerrarse, perder/perderse.


Un verbo reflexivo es pronominal, pero un verbo pronominal no tiene
que ser necesariamente reflexivo.

Por ejemplo:

Mientras Juan se duchaba para ir a dormir, llamaron por teléfono (verbo reflexivo: ducharse; se pronombre átono de complemento directo).

Como es tan estudioso, seguro que se llevó todos los libros (verbo pronominal: llevarse; se: no cumple ninguna función sintáctica).


martes, 9 de julio de 2013

Los marcadores temporales “hace”, “desde hace” y “hace que”


Hace: indica cuándo ocurrió un hecho pasado.
Desde hace: indica el principio de una situación presente.
Hace que: expresa el tiempo transcurrido desde que ocurrió algo.

Terminé de estudiar hace ya diez años.
¿Y tú vives aquí desde hace tres años?
Hace dos años que empecé a estudiar chino, pero todavía no lo hablo.

viernes, 5 de julio de 2013

Los marcadores temporales “al” y “a los”



A los + número de años
A los + años + de + algo
Al + un verbo

Se utiliza a los + número de años para expresar la edad a la que se realizó algo; a los + años + de + algo para indicar el tiempo entre dos acciones o acontecimientos; al + un verbo para indicar que algo ocurre después de otra acción y en aquella época para referirse a un periodo.

A los cinco años comencé a estudiar inglés.
Falleció a los ochenta años.
A los diez años de vivir en Inglaterra se pudo comprar una casa.
Al tener su primer hijo dejó de trabajar.

miércoles, 3 de julio de 2013

Imperativos irregulares y colocación de los pronombres


Imperativos irregulares de segunda persona (forma afirmativa)

Decir > di
Hacer > haz
Ir > ve
Poner > pon
Salir > sal
Ser > sé
Tener > ten
Venir > ven

El imperativo toma prestadas las formas del subjuntivo en los siguientes casos:

Imperativo afirmativo de nosotros, usted y ustedes
Nosotros hablemos
Usted hable
Ustedes hablen

Imperativo negativo de todas las personas
Tú no hables
Usted no hable
Nosotros no hablemos
Vosotros no habléis
Ustedes no hablen

El subjuntivo se forma de la siguiente manera:
1ª persona del presente de indicativo, cambia la -o por:
Verbos terminados en -ar: -e, -es, -e, -emos, -éis, -en.
Verbos terminados en -er, -ir: -a, -as, --a, -aos, -áis, -an.

Hazlo.
  • Colocación de los pronombres en la forma negativa: van delante del verbo y separados de él. El orden es siempre el mismo: OI + OD:
No lo hagas.

lunes, 1 de julio de 2013

Formación del imperativo regular en español



  • A través del imperativo expresamos órdenes, mandatos, prohibiciones, ruegos y deseos.
  • Solo tiene formas propias en la segunda persona del singular y del plural afirmativas; en el resto de las personas, tanto en su forma afirmativa como negativa, y en la segunda del singular y del plural negativas, toma prestadas las formas del subjuntivo.
  • La forma imperativa de la segunda persona del singular, , corresponde a la tercera persona de presente de indicativo:
Pensar > piensa
Volver > vuelve
Sentir> siente
  • La segunda persona del plural, vosotros, se forma sustituyendo la “r” del infinitivo por una “d”. No presenta formas irregulares:
Pensar > pensad
Volver > volved
Sentir > sentid
  • En el imperativo afirmativo, los pronombres irán siempre detrás del verbo y formando una sola palabra con él.
En el caso en que se encuentre el objeto directo (OD) y el objeto indirecto (OI), el orden será siempre: OI + OD; unidos al verbo hacen que este se convierta en una forma esdrújula o sobresdrújula, por lo que, de acuerdo a las reglas de acentuación, irá siempre acentuado.
Dámelo.
Piénsatelo.
  • El imperativo de segunda persona del plural pierde la “d” final con el pronombre reflexivo “os”.
Miraos en el espejo.
Sentaos correctamente.
  • En los verbos de la tercera conjugación es necesario acentuar la vocal débil “i”.
Vestíos rápido.