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sábado, 9 de mayo de 2020

¿Medio cansada o media cansada?


Medio cansada = algo cansada

 Existe un error que solo puede ser detectado cuando lo comete una persona del sexo femenino. Se trata del mal uso de la forma “medio”, en expresiones como estoy media cansada; es media loca; estaba media enferma, etc.

El adverbio medio no tiene accidentes de género y número, por lo tanto, cuando una señora dice estar media cansada usando el adjetivo medio-media, estaría dando a entender que está cansada solo en la mitad (1/2) de su cuerpo. Si, en cambio, ella utiliza el adverbio y dice medio cansada, estará dando la idea de medio = algo. 

lunes, 20 de abril de 2020

Así: adverbio de modo


  • Así es un adverbio de modo que significa “de esta manera” y frecuentemente antecede a la palabra “como”: fue así como pasó. Muchas veces va acompañada de gestos, como cuando decimos anoche se comió un plato así de espaguetis.
  • Usada en forma repetida, equivale a “más o menos”: ¿Cómo lo hizo? Así, así.
  • Suele expresar “deseo”, en frases como ¡así te parta un rayo!
  • Funciona como conjunción concesiva con valor de “aunque”, en oraciones como no le voy a contestar, así me lleve por delante.
  • Como adjetivo calificativo, toma el valor de “de este talante”, usada en frases como con personas así no se puede razonar.
  • Es antecedente de “como” en expresiones comparativas, tal cual decimos así en la tierra como en el cielo.
  • Las formas así mismo, asimismo tienen los significados de “del mismo modo” y “también”, pero el uso general prefiere la versión en una sola palabra: asimismo.

viernes, 10 de abril de 2020

De más y demás: uso correcto y diferencias


No se deben confundir estas expresiones, sobre todo en el lenguaje escrito. De más equivale a “sobra, redunda”. Por ejemplo, ese comentario estuvo de más; de más está decir lo mucho que sufre. Respecto del adjetivo demás puede utilizarse en construcciones como las demás personas; los demás integrantes (siempre acompañando a un sustantivo) o bien, en la expresión los demás, en este caso, sustantivado. 

Uso de demás como adjetivo
En este caso demás se antepone a los sustantivos plurales, precedido siempre de un artículo:
El primer día llovió y los demás días fueron estupendos.
A las demás personas la obra les gustó mucho.
Debe escribirse sin artículo cuando cierra una enumeración:
Sillas, mesas, camas y demás muebles entraron en el camión.

Demás como pronombre
Debe estar siempre precedido de los artículos plurales cuando se refiere a personas y de la forma lo cuando hace referencia a cosas diversas:
Fuimos a cenar mientras los demás hacían la fila para entrar.
Está bien de salud, lo demás no importa.

Por demás: significa "en vano" y "demasiado". En el primer caso se utiliza para indicar que algo se hace u ocurre inútilmente:
Todo lo que digas será por demás = Todo lo que digas será en vano.
En el segundo caso, la acción marcada por el verbo se produce con mayor intensidad o en un grado mayor:
Come por demás y nadie le dice nada.
Por lo demás: engloba aspectos que no se han mencionado en la conversación. Por ejemplo:
Tú solo ocúpate de los niños, por lo demás no te preocupes.

De más: locución adverbial
Formada por la preposición de y el adverbio más, significa “de sobra”, “mucho o demasiado”:
Has comido de más.
Has puesto un vaso de más en la mesa.

De más en locuciones verbales
Hablar de más: decir cosas inconvenientes.
En la entrevista de trabajo habló de más.
Estar de más: sobrar o estorbar.
Esa persona está de más en tu vida.

sábado, 11 de enero de 2020

Usos del como: modal, comparativo, causal y condicional

La palabra átona "como" puede funcionar como conjunción, preposición o adverbio; introduciendo oraciones subordinadas.

El como en su función de adverbio relativo de modo, puede llevar como antecedente un sustantivo (La manera como baila Mariana no me gusta) o un adverbio (Pinté la cocina como tú querías).

Como conjunción introduce oraciones comparativas, causales y condicionales. Como preposición significa “en calidad o en concepto de”: Pusieron su casa como aval del préstamo.

Como modal
Introduce oraciones subordinadas adverbiales de modo (con indicativo o subjuntivo). El como modal toma su significado de un elemento que indica “modo” y que se encuentra, casi siempre omitido, en la oración principal (si aparece explícito se trata de una oración adjetiva o de relativo, y si se omite la oración es modal):
María habla (del modo) como (hablan) los andaluces.

Van entre paréntesis los elementos que normalmente se eliminan. En el ejemplo anterior, como indica una manera de hablar de los andaluces que es semejante a la de María.

Las oraciones adverbiales modales pueden reconocerse por su posibilidad de conmutarse por el adverbio así:
Hazlo como lo hago yo. Hazlo así.

Como comparativo
Introduce una comparativa de igualdad en correlación con tan o tanto. El como comparativo toma su significado del elemento que expresa cantidad en la oración principal:
Sabe tanto español como su hermana.

Frente a lo que sucede con el como modal, este elemento normalmente no se elimina. Justamente, cuando falta pueden surgir dudas:
Trabaja como su hermano.

Puede ser comparativo (trabaja tanto como su hermano) o modal (trabaja del mismo modo que su hermano).

Como causal
Introduce oraciones subordinadas causales, con el verbo en indicativo, antepuestas a la oración principal.
Como ellos traerán las bebidas, nosotros traeremos el postre.

La oración encabezada por como va siempre delante de la principal. Solo puede ir detrás si hacemos una pausa fuerte entre las dos oraciones y la causal acaba con una entonación ascendente que se representa en la escritura mediante puntos suspensivos:
Prefiero comer otra cosa; como el otro día me sentó tan mal…

En el resto de los casos cuando la subordinada causal se coloca detrás de la principal no admite como, sino que se construye con porque:
Me voy yo porque viene ella.

Para reconocer las oraciones causales con como se puede reemplazar como con porque, colocando la subordinada detrás de la principal:
Nosotros traeremos el postre porque ellos traerán las bebidas.

Como condicional
Introduce subordinadas condicionales antepuestas a la principal y con el verbo siempre en subjuntivo:
Como llegues tarde otra vez, no te espero.
Este como suele emplearse para expresar advertencias, amenazas o deseos:
Como no vengas ahora mismo, te quedas sin cenar.
Como consiga este trabajo, ya no tendré que preocuparme más por el dinero.

Se puede reconocer el como condicional sustituyéndolo por si y cambiando el verbo al modo indicativo:
Si llegas tarde otra vez, no te espero.

Como aproximativo
Puede aportar la idea de “aproximadamente” en compañía de otros elementos:
Parecía como que había bebido.
¿Como cuánto te costó?
Te estuve esperando como una hora.

lunes, 2 de diciembre de 2019

Los adverbios muy y mucho para estudiantes de español


Las palabras muy   y mucho  son dos cuantificadores que tienen el mismo significado: expresan “cantidad grande” del elemento que introducen.
Sin embargo, a pesar de tener el mismo significado, su distribución y su forma son diferentes. Muy  es un adverbio. Mucho es adverbio cuando es invariable y adjetivo determinativo cuando concuerda con el sustantivo en género y número.

Diferencias entre muy  y mucho


Características
Ejemplos
Posición
Forma
Muy
Delante de adjetivos
Siempre invariable
Muy simpático
Muy altas
Delante de adverbios
Muy bien
Muy cerca
Mucho
Delante de nombres

Concuerda en género y número

Mucho calor
Mucha hambre
Muchos libros
Muchas páginas
Detrás de verbos
Invariable
Come mucho
Estudia mucho

Excepciones “aparentes”
Hay algunas palabras que pueden ser tanto sustantivos como adjetivos. En este caso irán precedidos de muy  cuando son adjetivos y de mucho cuando son sustantivos.
En la facultad hay muchos jóvenes.
Sus padres son muy jóvenes.
Hoy hace mucho frío.
Quiero agua muy fría.
Tiene muchos amigos.
Juan y yo somos muy amigos.

Muy  y mucho con los comparativos
Los comparativos mejor, peor y menor van precedidos de  mucho y no de  muy, mientras que inferior y superior se combinan siempre con muy  y no con  mucho.
Esta película es mucho mejor que la otra.
La inteligencia de Raquel es muy superior a la media.

Por su parte, el comparativo mayor  va precedido de mucho en estructuras comparativas, mientras que va precedido de muy  en estructuras no comparativas con el significado “de mucha edad”.
Sus hijos son mucho mayores que los míos.
Sus hijos son muy mayores.

Por su carácter comparativo, van también precedidos de mucho y no de muy  los adverbios antes y después.
Llegó mucho antes que yo.
Sucedió mucho después de que se fuera.

Fuente: Gramática de referencia de la lengua española. María Lozano Zahonero. Ed. Hoepli

martes, 20 de noviembre de 2018

Finalmente, al final, al fin y por fin


Final, en su función de adjetivo, indica que el sustantivo al que acompaña termina o pone fin a algo:
Empezó a leer el libro por el capítulo final. El sustantivo final tiene forma femenina que es la final, con el cual se designa la última o decisiva competición en un campeonato o concurso: Federer ganó la final del Abierto de Estados Unidos.

Finalmente es parte de una serie de elementos ordenados (temporal o lógicamente):
Primero pasó esto, después eso; finalmente aquello.

Por fin y al fin se utilizan generalmente para expresar que algo deseado largo tiempo se cumplió:
¡Qué bueno, pasó esto! ¡Por fin!

Al final se refiere a la parte final de un texto, o de una serie de hechos. No se interpreta en el sentido de conclusión de varios argumentos presentados:
En la película, dos hermanos comparten la misma mujer. Al final, los hermanos la sacrifican para poder continuar en paz.


sábado, 29 de septiembre de 2018

Mucho: adjetivo, adverbio y pronombre


El cuantificador indefinido mucho expresa una cantidad, número, intensidad, frecuencia o grado elevados, especialmente cuando es mayor de lo que suele considerarse normal o regular.
El cuantificador mucho tiene género (mucho, mucha) y número (muchos, muchas).
Mucho puede ser pronombre (no tengo mucho que decir), adjetivo (tengo mucho tiempo) o adverbio (come mucho).

Mucho como pronombre
Se refiere a la persona o cosa mencionada como antecedente, con el cual tiene que concordar en género y número: muchos no saben qué decir, son muchos los que hablan.

Mucho como adjetivo
Concuerda con el sustantivo, como en mucho frío, mucha humedad, muchos hombres, muchas mujeres.

Mucho como adverbio
Permanece invariable: comió mucho, es mucho mejor. Delante del adjetivo o de otro adverbio se apocopa en la forma muy: muy lejos, muy veloz, pero no se apocopa delante de mayor, menor, peor, más, menos, antes.

jueves, 15 de marzo de 2018

Adverbios ya y todavía para estudiantes de español


El uso del adverbio ya implica la presuposición de una situación pasada a la actual en el tiempo. Ya indica que la primera situación se realizó completamente y estamos en la siguiente.
  • Ya + tiempo pasado
Ya terminé de cocinar. 1ra. situación: “estuve cocinando”; 2da. situación: “no estoy cocinando más”.

Ya llegó María. 1ra. situación: “María no llegaba a un lugar”; 2da. situación: “María está en el lugar”.
  • Ya + tiempo presente
El adverbio implica una situación anterior que ha cambiado. Indica que una acción durativa ha comenzado y sigue en el presente.
Ya llegué. Ya estoy acá.
Ya funciona el televisor.
  • Ya = “enseguida” + tiempo presente: indica que una acción es inminente:
- María, ven, por favor.
- ¡Ya voy!
Estamos a 20 de diciembre. Ya llega la Navidad.

El adverbio todavía supone dos situaciones sucesivas en el tiempo. Expresamos que la primera situación continúa sin dar paso a la segunda.
  • Todavía + no + tiempo pasado: suponemos que una acción se producirá, pero no se ha producido hasta el momento.
- ¿Y mamá?
- Todavía  no llegó.
  • Todavía + tiempo presente: una acción que suponemos que terminará, continúa.
- ¿Y María?
- No llegó, acabo de llamarla. Todavía está en la casa.


miércoles, 6 de septiembre de 2017

Asimismo, así mismo y a sí mismo: diferencias, usos y ejemplos


Asimismo y así mismo
Escrito en una sola palabra asimismo es un adverbio, tiene el significado de “también”, “del mismo modo”, “además” y no lleva tilde. 
En los casos en que así mismo, locución adverbial, se utiliza con el mismo significado, su uso es indistinto. Es correcto usar asimismo o así mismo, aunque se prefiere la primera forma.
Desde niños se debe inculcar la práctica del deporte. Asimismo, las personas mayores deberían hacer deportes.
Se realiza un control sanitario en las escuelas. Asimismo en los clubes y demás instituciones.
El director de la película es así mismo el protagonista.

El adverbio asimismo puede cumplir la función de ordenador del discurso para dar continuidad al discurso añadiendo un nuevo elemento discursivo.
Está prohibido fumar en todos los lugares cerrados, las indicaciones son claras. 

Asimismo son necesarias las advertencias y las normas en la vía pública.

Cuando así mismo, en dos palabras, resulta de la unión del adverbio de modo así y el adverbio mismo, adquiere un valor enfático con significado claramente modal (de la misma forma, de la misma manera) y solo puede escribirse separado.
Se han dado cuenta de todo. ¿Sí? Pues así mismo se lo diremos.

A sí mismo
Esta expresión está formada por la preposición a, el pronombre reflexivo sí y el adjetivo mismo.
Se lo repite a sí mismo todos los días.

Laura se decía a sí misma: “no te dejes engañar”.
Hay una etapa en que los niños se descubren a sí mismos en el espejo.

viernes, 17 de febrero de 2017

Adverbios claves para estudiantes de español: ya, todavía, también, tampoco, finalmente

Ya
El adverbio ya presenta dos valores que el estudiante de español debe conocer y distinguir.

1) El uso del adverbio ya implica la presuposición de una situación pasada a la actual en el tiempo. Ya indica que la primera situación se realizó completamente y estamos en la siguiente.
  • Ya + tiempo pasado
Ya terminé de estudiar. 1ª situación: “estuve estudiando”; 2ª situación: “no estoy estudiando más”.
Ya llegó Juan. 1ª situación: “Juan no llegaba a un lugar”. 2ª situación: “Juan está en el lugar”.
  • Ya + tiempo presente
El adverbio implica una situación anterior que ha cambiado. Indica que una acción durativa ha comenzado y sigue en el presente.
Ya llegué. Ya estoy acá.
Ya funciona el televisor.

2) Ya = enseguida + tiempo presente: indica que una acción es inminente.
- Juan, viene, por favor.
- ¡Ya voy!

Siempre / Nunca
Siempre y nunca tienen principalmente dos valores:

Durativo
Siempre fui buena alumna. Nunca fui buena alumna.
En este caso siempre se interpreta como “durante todo el tiempo / la vida”, período que el contexto proporciona, por eso en pasado usamos el tiempo perfecto (de acción terminada).

Habitual
Se interpreta nunca como “ninguna vez”; siempre como “cada vez, todas las veces”.
La mayoría de las veces íbamos al cine los miércoles.
Siempre íbamos al cine los miércoles.
Nunca terminábamos de trabajar antes de las ocho.
Al dar una frecuencia de hábito, en pasado usamos el pretérito imperfecto (de acción habitual).

Todavía
El adverbio todavía supone dos situaciones sucesivas en el tiempo. Expresamos que la primera situación continúa sin dar paso a la segunda.

1) Todavía + no + tiempo pasado: suponemos que una acción se producirá, pero no se ha producido hasta el momento.
- ¿Y María?
- Todavía no ha llegado.

2) Todavía + tiempo presente: una acción que suponemos que terminará, continúa.
- ¿Y Pedro?
- No llegó, acabo de llamarlo. Todavía está en la casa.

También / Tampoco
También es el segundo “sí”, la segunda afirmación.
- A mí me gustó la película.
- A mí también.
Vino Sandra ayer. También vino Lucía.

Tampoco es el segundo “no”, la segunda negación. Si se antepone al adverbio, la negación del verbo debe suprimirse.
- No me gustó la película.
- A mí tampoco.
No vino Esteban a la fiesta. María, tampoco. Tampoco vino María. No vino María tampoco.

Finalmente / Al final / Al fin / Por fin
Finalmente es parte de una serie de elementos ordenados (temporal o lógicamente).
Primero pasó esto, después, eso; finalmente, aquello.

Por fin y al fin se utilizan generalmente para expresar que algo deseado largo tiempo se cumplió:
¡Qué bueno, pasó esto! ¡Por fin!

Al final se refiere a la parte final de un texto, o de una serie de hechos. No se interpreta en el sentido de conclusión de varios argumentos presentados.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Conectores adverbiales de tiempo en oraciones subordinadas



Las oraciones subordinadas adverbiales tienen la misma función que un adverbio, sirven para precisar o ampliar el significado del verbo principal.

Una oración subordinada es la que en las oraciones compuestas adjetivas, adverbiales y sustantivas depende de la principal. Los conectores adverbiales temporales pueden ser de anterioridad, posterioridad, simultaneidad, duración y repetición.

Oraciones temporales
Hay marcadores gramaticales que permiten relacionar dos sucesos desde un punto de vista temporal. Estos marcadores se pueden clasificar por el matiz temporal que añaden a la acción del verbo principal.

Marcadores para expresar acciones habituales, simultáneas y repetidas

  • Para expresar que una acción es habitual:
Cuando: es la forma más usada.
Cuando estaba en Sicilia, iba todos los días a la playa.

Todos los días cuando llego a casa me ducho.

  • Para expresar dos acciones simultáneas:
Mientras: Mientras yo compro en la carnicería, tú puedes ir al correo.
Mientras tanto: Ariel prepara la cena. Mientras tanto yo acuesto a los niños.

La diferencia entre mientras y mientras tanto es que en el segundo caso las informaciones que se presentan como contemporáneas son nuevas para el interlocutor. En cambio, la información introducida directamente por mientras ya es conocida por el interlocutor.

  • Para expresar que la acción se repite cada vez que se realiza la otra acción:
Siempre que: Siempre que escucho esta canción, me pongo a bailar.
Cada vez que: Cada vez que viene, trae regalos para todos.
Todas las veces que: Todas las veces que salgo con José, pasa algo.

Marcadores temporales que establecen un límite

  • Para expresar que una acción es inmediatamente posterior a otra:
Tan pronto como: Tan pronto como lleguen, nos iremos.
En cuanto: En cuanto termines de comer, nos vamos al cine.
Nada más: Nada más salir de casa, empezó a llover.

  • Para expresar el límite de la acción:
Hasta que (no): Hasta que no venga Juana, no nos podemos ir.

  • Para expresar que una acción es anterior a otra:
Antes de (que): Antes de firmar el contrato, hay que leerlo detenidamente.

Antes de la reunión, tenemos que hablar seriamente con Julián.

  • Para expresar que una acción es posterior a otra:
Después de (que): Después del examen, nos vamos a tomar unas tapas.

Después de que salgas del trabajo, iremos a comprar.

  • Para expresar el período de tiempo que separa dos sucesos:
Al cabo de, a los/las + cantidad de tiempo:
Nos vimos por primera vez en febrero y, al cabo de tres meses, nos casamos.

Cantidad de tiempo + después/más tarde:
Cogimos el avión a las tres y, quince minutos más tarde, tuvo que aterrizar.

Oraciones temporales con indicativo o con subjuntivo
En líneas generales, puede decirse que estos modificadores se construyen con modo indicativo cuando se refieren a un hecho efectivamente realizado o existente en el pasado o en el presente:
En cuanto lo supo, me llamó.

Cuando llega la primavera, María padece alergia.

En cambio, cuando el verbo principal de la oración remite al futuro, es decir, cuando remite a situaciones no realizadas aún, el modificador exige el modo subjuntivo:
En cuanto llegue a casa, te llamaré.

Me quedaré hasta que tú quieras.

Marcadores temporales con infinitivo
En este caso, el sujeto de las dos oraciones es el mismo:
Antes de terminar la carrera, empecé a trabajar.

Después de viajar a Sevilla, le cambió la vida.

Para reconocer las proposiciones adverbiales se puede utilizar el método de la sustitución, que en este caso será por un adverbio.


lunes, 7 de septiembre de 2015

Tipos de adjetivos: calificativos, relacionales y adverbiales



Los adjetivos son palabras que modifican al sustantivo (niña delgada, niño inquieto). Los adjetivos se pueden dividir en dos grupos: calificativos y relacionales.
 
Los adjetivos dentro de la oración pueden funcionar como un modificador directo del sustantivo o como un predicativo. El adjetivo, en español, no tiene declinaciones. A partir del valor semántico, los adjetivos se pueden clasificar en tres grupos: calificativos, relaciones y adverbiales.

Adjetivos calificativos: ejemplos
Los adjetivos calificativos mayormente son palabras simples (sin prefijos ni sufijos, salvo los de flexión): roja/o, apta/o. Sin embargo, hay un sufijo que se utiliza con frecuencia para crear calificativos: -osa/o (maravilloso, espantosa, celoso).

Asignan al objeto designado por el sustantivo una característica general o constitutiva, que puede ser de dimensión (auto grande), velocidad (auto rápido), propiedad física (hombre robusto), color (cielo azul), forma (estuche cuadrado), edad (mujer madura), valoración (gran mujer), aptitud (señora inteligente) o predisposición (señor amable).

La mayoría de los adjetivos calificativos son graduables: es muy alto, es altísimo, y participan en construcciones comparativas: es más alto que. No así los referidos a la forma, no es correcto decir la mesa es muy redonda; ni a los superlativos, como muy extraordinario.

Cuáles son los adjetivos relacionales
Los adjetivos relacionales relacionan al objeto designado por el sustantivo con otro objeto. Por ejemplo, mesa presidencial. En este sintagma se establece una relación entre el objeto mesa y el objeto presidente. Esta relación le asigna al sustantivo determinadas propiedades que dependen de la naturaleza del mismo:

El despacho presidencial (presidencial significa “que sirve al presidente”).
El decreto presidencial (presidencial significa “dictado por el presidente”).

Adjetivos adverbiales
Estos adjetivos sólo funcionan como modificadores directos del sustantivo. Van antepuestos y no son graduables ni aparecen en construcciones comparativas.
No atribuyen propiedades al sustantivo, sino que modifican la manera o intensidad con la que el concepto del sustantivo se aplica al referente. Por ejemplo: El presunto asesino es Pedro, vs. El asesino es Pedro. En estas dos oraciones el referente es Pedro; sin embargo, el adjetivo presunto marca la manera o el grado en que el concepto de asesino se aplica a Pedro.

Los adjetivos adverbiales, en vez de enunciar una característica de un objeto modifican a los sustantivos, como lo haría el adverbio correspondiente en -mente. Por ejemplo, el supuesto asesino (la persona que supuestamente asesinó), el verdadero asesino (la persona que verdaderamente asesinó).

Clases de adjetivos adverbiales: intencionales, circunstanciales y aspectuales
Los adjetivos adverbiales intencionales no atribuyen propiedades a un nombre; modifican su intención. Por ejemplo: Atraparon al presunto cómplice, en donde el referente (la persona de la que hablamos) no es necesariamente cómplice.

Los adjetivos adverbiales eventivos circunstanciales tienen significado eventivo (de evento o acontecimiento), es el caso de nominalizaciones como llegada: Tuvo una accidentada llegada o Llegó accidentalmente. Por ello se consideran a estos adjetivos (como accidentada) adjetivos circunstanciales de modo, que pueden ir antepuestos o pospuestos al sustantivo eventivo.

Estudiando la sintaxis del adjetivo en el sintagma nominal, se puede observar cómo los adjetivos calificativos, según sea su ubicación, cambian el sentido del enunciado.