martes, 20 de noviembre de 2018

Finalmente, al final, al fin y por fin


Final, en su función de adjetivo, indica que el sustantivo al que acompaña termina o pone fin a algo:
Empezó a leer el libro por el capítulo final. El sustantivo final tiene forma femenina que es la final, con el cual se designa la última o decisiva competición en un campeonato o concurso: Federer ganó la final del Abierto de Estados Unidos.

Finalmente es parte de una serie de elementos ordenados (temporal o lógicamente):
Primero pasó esto, después eso; finalmente aquello.

Por fin y al fin se utilizan generalmente para expresar que algo deseado largo tiempo se cumplió:
¡Qué bueno, pasó esto! ¡Por fin!

Al final se refiere a la parte final de un texto, o de una serie de hechos. No se interpreta en el sentido de conclusión de varios argumentos presentados:
En la película, dos hermanos comparten la misma mujer. Al final, los hermanos la sacrifican para poder continuar en paz.


martes, 6 de noviembre de 2018

Lo correcto es vámonos


Uno de los errores más frecuentes en el habla cotidiana es la pronunciación defectuosa de las palabras formadas por la conjunción de verbo + pronombre.

Con el pronombre proclítico (delante del verbo) no hay inconvenientes: nos vamos

Pero cuando el pronombre es enclítico (detrás del verbo), este pierde la s final y debe decirse vámonos. Es considerada vulgarismo la forma vámosnos. De igual forma se comportan otros verbos como: sentémonos, acordémonos, apurémonos, decidámonos.

jueves, 1 de noviembre de 2018

Conque, con que y con qué


Conque
Conjunción consecutiva equivalente a así que, por consiguiente, por lo tanto, de ahí que, de modo que, etc.
El agua está muy caliente, conque mucho cuidado.
No tienes razón, conque cállate.
Estoy enfadado, conque déjame en paz.
No había nadie, conque me marché.

Con que
Preposición con + relativo que
Ese es el pantalón con (el) que saliste ayer. (= con el cual)
La seguridad con que lo dijo me desarmó.
La ayuda con que contaba, no llegó.

Preposición con + conjunción que
En este caso se utiliza como introducción en las oraciones subordinadas sustantivas.
Para mí es suficiente con que ustedes me comprendan (= basta con que).
Con que el examen sea en esta semana, es suficiente.

Con qué
Preposición con + pronombre interrogativo/exclamativo qué
¡Mira con qué se vino!
¿Con qué has hecho este dibujo?
¡Con qué seriedad trabaja!

lunes, 22 de octubre de 2018

La letra h: uso, reglas ortográficas e historia


Es la novena letra del alfabeto español, su nombre es hache (plural, haches) y no tiene fonema que la represente; de ahí su condición de “letra muda”, cuya presencia en las palabras de lengua española responde a razones etimológicas o tradicionales.
 
Se dice la hache, constituyendo una excepción a la regla que dice que los sustantivos femeninos iniciados con a tónica deben llevar el artículo masculino: el agua, el águila, el área.

Historia de la letra hache
La letra hache proviene del latín. Hasta el siglo XVI, en algunos casos, en la lengua castellana se pronunciaba la f inicial latina, con un sonido semejante a la h aspirada inglesa. Esta aspiración de la f pasó a representarse por la h, para más tarde transformarse en “letra muda”. La letra efe se mantiene en familias de palabras originadas de vocablos latinos: hierro, procede de ferrum y pertenecen a su familia palabras como herrería, herrero; pero también ferretería y ferruginoso.

Reglas ortográficas de uso de la h
Las palabras llevan h, cuando:
  • Comienzan con los diptongos ia, ie, ue, ui: hiato, hiena, huella, huir.
  • Comienzan con prefijos como helios, hemi, hepta, hidro, hiper, hipnos, hipo: heliotropo, hemisferio, heptágono, hidráulica, hipérbole, hipnosis, hipocresía.
  • Comienzan con histo, hosp, hum, horm, herm, holg: historia, hospital, humillar, hormona, hermandad, holgazán.
  • Todas las formas de los verbos: haber, hacer, hablar, hallar y habitar: habrá, halló, habita, hubo, hablaba, hiciste.
  • Llevan el diptongo ue precedido de vocal: ahuecar, alcahuete.
La h delante de los diptongos ue, ie
La letra u, antiguamente, representaba tanto el sonido vocálico como el consonántico. Para evitar confusiones, se adoptó la norma ortográfica de escribir h delante del diptongo ue para distinguirlo de la sílaba ve: hueco, hueso, huérfano. Si la palabra latina de la que deriva el vocablo no lleva h, parte de esa familia tampoco la lleva, excepto delante del diptongo ue, ie. Por ejemplo la palabra huevo procede del latín ovum, pero a esta familia pertenecen además oval, ovíparo, óvulo; huérfano procede de la voz latina orphanus, pero se escriben orfandad y orfanato; hueso proviene de la palabra latina ossum, por esto se escriben sin h óseo, osamenta, pero con h hueso.
En cambio, si la palabra latina original lleva h, se conserva en las de la misma familia: huerto (del latín hortus) hortaliza, hortelano, horticultura.

Palabras con h intercalada provenientes del latín y el árabe
Del latín: exhausto, exhibir, exhortar.
Del árabe: albahaca, alhaja, alhelí, almohada.

Palabras homófonas
Suenan igual, pero se escriben con y sin hache:
  • ora: del verbo orar
  • hora: parte del día
  • echo: del verbo echar
  • hecho: del verbo hacer
  • asta: cuerno
  • hasta: preposición
  • ojear: mirar
  • hojear: pasar hojas
  • ice: del verbo izar
  • hice: del verbo hacer

domingo, 14 de octubre de 2018

Reglas ortográficas: uso correcto de las letras “c”, “s” y “z”


Se escribe “c”:

  • Cuando las palabras terminan en -ción y provienen de sustantivos abstractos derivados de infinitivos terminados en -ar: realización, contaminación, floración, urbanización, exclamación, condensación…
  • Los verbos terminados en -ducir: deducir, producir, conducir, reducir, traducir, reproducir…
  • Cuando las palabras terminan en -cer: aparecer, conocer, satisfacer, ofrecer, cáncer, favorecer, enrojecer. Excepciones: coser, toser, ser.
  • Cuando las palabras terminan en -cia,-cie y -cio: advertencia, superficie, eficacia, diplomacia, sustancia, efervescencia…
  • Los diminutivos -cito y -cillo: jaboncillo, jovencito, jardincito, panecillo. Excepciones: pasito, mesilla.
  • Se escribe cc cuando en alguna palabra de la familia léxica aparece el grupo -ct: dirección, corrección, redacción, elección, producción, imperfección…
  • Cuando los verbos terminan en -zar, se cambia la z por la c antes de la letra e: alcance, enlace, empiece, avance, cruce…
 
Se escribe “s”:
  • Las palabras terminadas en -sivo: intensivo, antidepresivo, adhesivo, pasivo, exclusivo. Excepciones: nocivo, lascivo.
  • Cuando las palabras acaban en -esco, -asco: pintoresco, gigantesco, fresco, grotesco, novelesco, parentesco…
  • Los gentilicios que terminan en -es, -esa y -ense: holandés, francesa, canadiense…
  • Los adjetivos superlativos terminados en -ísimo/a: muchísimo, altísimo, grandísimo, gravísimo…

Se escribe “z”:
  • Cuando las palabras terminan en -anza: esperanza, danza, tardanza, lanza, mescolanza. Excepciones: descansa, mansa, gansa.
  • Las terminaciones -zuelo (despreciativo) y -uzco (semejanza en colores): ladronzuelo, negruzco. Excepciones: verdusco, pardusco.
  • Los sustantivos abstractos terminados en -ez, eza: gentileza, naturaleza, validez, extrañeza, ridiculez…
  • Las palabras terminadas con el aumentativo -azo: balazo, pinchazo, cogotazo, leñazo…
 

jueves, 11 de octubre de 2018

Reglas ortográficas: uso correcto de las letras “b” y “v”


Se escribe “b”:
  • Delante de cualquier consonante: blanco, mueble, brazo, bruja, subrayar.
  • Todas las palabras que empiezan con “bu”, “bur”, “bus”, “bibl”: burro, burbuja, buscar, biblioteca.
  • Las palabras que empiezan con “bi”, “bis”, “biz”: bicolor, bisabuelo, bizcocho.
  • Todas las palabras terminadas en “-bilidad”, “-bundo/a”: amabilidad, vagabundo. Excepción: movilidad.
  • Las terminaciones “-aba, -abas, -aba, -ábamos, -abais, -aban” del pretérito imperfecto de indicativo de los verbos de la primera conjugación: amábamos, cantaba, íbamos.
  • Las palabras que derivan de la raíz latina bene (bien): beneplácito, benevolente, beneficiar, beneficio, beneficencia.
  • Todas las formas de los verbos cuyos infinitivos terminan en “-bir” o “-buir”: percibir, contribuir, inhibir, escribir, apercibir, atribuir, distribuir. Excepciones: hervir, servir, vivir.
  • Las palabras que comienzan con “alb” y “bib”: biberón, alborada, albatros, albino, álbum, albóndiga.
  • Cuando el sonido se usa después de una “m”: bambú, gamba, ambiente, desembarcar, intercambiar, noctámbulo.

Se escribe “v”:
  • Después de las consonantes “b”, “d” y “n”: obvio, adverbio, enviar, advertir, adversario.
  • Las palabras que empiezan o terminan con “ava, eva, eve, evi, evo, ivo”: evidente, avasallar, aditivo, infinitivo, iniciativa, ejecutivo, misiva. Excepciones: sílaba, abanico, abandono, ébano.
  • Cuando el sonido se usa después de la “n”: invocar, envejecer, investigar, invertir, conversión, convivir, inválido.
  • Las palabras que terminan en “-viro/a”, “-ívoro/a”: herbívoro, carnívoro, insectívoro. Excepción: víbora.
  • Después de las sílabas “pre-, pri-, pro-” al comienzo de la palabra: prevención, privar, prevenir, privado. Excepciones: probable, probar, probeta.
  • Las palabras que empiezan con “div-”: dividir, divisa, diversidad, diversión, divulgar, divisar. Excepción: dibujar.
  • El pretérito indefinido y el pretérito imperfecto de subjuntivo de todos los verbos que no llevan “b” en el infinitivo: tener (tuve, tuviera, tuvieran…).
  • El presente de indicativo del verbo “ir”: voy, vas, va, vamos, vais, van.
 

jueves, 4 de octubre de 2018

Verbos transitivos e intransitivos en español


Las nociones de transitividad e intransitividad están 
relacionadas con el significado del verbo.

Los verbos transitivos son aquellos que exigen dos argumentos para que su significado pueda realizarse: uno es el sujeto y el otro el complemento directo.

Verbos como beber o comer son verbos transitivos porque su significado implica la participación de un sujeto (“el que bebe o come”) y un objeto (“lo bebido o comido”). No se puede realizar la acción de comer o beber si hay algo para comer o beber pero nadie que coma o beba.

Ejemplos de verbos transitivos
Abrazar, abrir, acompañar, alquilar, amar, besar, cerrar, coger, comer, comprar, conocer, conseguir, dar, decir, declarar, entender, esconder, escribir, explicar, fregar, jurar, leer, limpiar, necesitar, odiar, ofrecer, pedir, prometer, recopilar, recuperar, tener, usar, vender.

Los verbos intransitivos son verbos que exigen la presencia de un solo participante, el cual corresponde al sujeto de la oración.

Ejemplos de verbos intransitivos
Adelgazar, aparecer, bailar, bostezar, correr, llorar, morir, nadar, reír, respirar, saltar, sonreír, vivir.

Verbos transitivos sin complemento directo y verbos intransitivos con complemento directo
Hay verbos transitivos como comer, beber o leer cuyo complemento directo puede no estar explícito (a), mientras que otros, como obtener, preparar o conocer, no admiten esta posibilidad (b):
(a) Aníbal bebe agua. Aníbal bebe.
(b) Aníbal obtuvo el premio. *Aníbal obtuvo.

Omisión del objeto directo con verbos transitivos
Los verbos transitivos sin objeto directo siguen siendo transitivos. El complemento directo puede omitirse cuando el contexto extralingüístico permite identificar al referente. Por ejemplo en cualquier partido con pelota, haciendo referencia a esta se puede decir ¡Tira!
Existen también verbos transitivos que permiten la omisión del objeto directo explícito sin que haya un contexto que permita identificar el referente. A veces, la presencia o ausencia del complemento directo puede indicar un cambio de significado:
Juan bebe agua.
Juan bebe (bebidas alcohólicas).

Verbos intransitivos con complemento directo
Algunos verbos intransitivos no dejan de serlo aunque lleven complemento directo. En estos casos, el complemento directo no aporta información semántica y puede compartir con el verbo la base léxica (c) o el significado (d).
(c) Vivir la vida. Soñar un sueño. Caminar el camino.
(d) Dormir un sueño profundo. Vivir una existencia triste.